El momento de elegir…

Exam - Entre neuronas&bits - Teresa Sauceda

Yo he sido universitaria, y ahora puedo decir que soy Licenciada.

Me ha costado unos años, varias decisiones, muchas horas de estudio, de lectura, de trabajos en equipo, de nervios, exámenes, trabajos, exposiciones… pero finalmente he pagado un papelito que en algún momento próximo me cambiarán por un diploma que acredite que soy Licenciada en Psicología.

Cuando terminé la ESO (si, soy de esa generación) estaba completamente segura de que quería hacer Filología Inglesa o Periodismo, y con esa idea me cambié de instituto para poder hacer el bachillerato de letras puras (en mi instituto no lo ofrecían). Tome la decisión de especializarme durante dos años en asignaturas que me preparasen para esas carreras, a mis 16 años estaba completamente segura de que esa era “mi vocación”.

Mientras hacía el bachillerato, aprendía griego, latín e historia del arte (son las asignaturas específicas de esa rama) también continué desarrollándome como persona, maduré un poco y terminé haciendo la selectividad, que aprobé sin mucho esfuerzo. Y cuando tuve que rellenar mi formulario de acceso a la carrera… no puse ni Filología (ninguna) ni Periodismo.

Puse tres opciones: Psicología, Derecho y Sociología.

Solo 2 años después (a punto de cumplir los 18) había cambiado de idea sobre cual era mi vocación, aunque lo que sí sabía era que quería hacer una carrera.

Mis padres no influyeron en estas decisiones, siempre me dejaron elegir y quizás porque ellos no son universitarios yo si lo soy, para tener unos estudios que ellos no consiguieron, no creo que lo llegue a saber nunca. Lo que si puedo decir es que soy la primera Licenciada de mi familia.

¿Y por qué os cuento todo esto ahora?

La verdad es que ahora mismo conozco a varias personas que se encuentran en esa etapa de la vida en la que tienen que decidir ¿qué hacer? ¿qué estudiar? ¿qué carrera hacer?

Y cuando me piden un consejo no sé muy bien qué decir. Yo elegí psicología con una idea, la carrera no fue lo que yo esperaba, pero a pesar de ello cada año que he estudiado me he sentido más reafirmada en que esa era la carera “para mi” y aunque pasé de la idea de “psicóloga clínica” a “psicóloga  de las organizaciones” (esa gente de RRHH) cada día de trabajo me doy cuenta de que fue la decisión acertada.

Esto lo digo a posteriori, claro siempre es más fácil justificar nuestras decisiones después de tomarlas que antes, pero creo que este tipo de decisiones son una apuesta:

  • Puedes apostar por estudiar lo que en este momento más te llama.
  • Puedes apostar por lo que tiene más salida laboral.
  • Puedes apostar por una universidad en concreto.
  • Puedes apostar por seguir una tradición familiar que te de seguridad.

Pero tienes que recordar que no es más que una apuesta, y que puede salir mal.

… y lo más importante, si sale mal no es el fin del mundo.

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